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"La falsedad de un juicio no es para nosotros ya una objeción contra el mismo; acaso sea en esto en lo que más extraño suene nuestro nuevo lenguaje. La cuestión está en saber hasta qué punto ese juicio, favorece la vida conserva la vida, conserva la especie, quizá incluso selecciona la especie; y nosotros estamos inclinados por principio a afirmar que los juicios más falsos (de ellos forman parte los juicios sintéticos a priori) son los más imprescindibles para nosotros, que el hombre no podría vivir si no admitiese las ficciones lógicas, si no midiese la realidad con la medida del mundo puramente inventado de lo incondicionado, idéntico-a-sí-mismo, si no falsease permanentemente el mundo mediante el número, - que renunciar a los juicios falsos sería renunciar a la vida, negar la vida. Admitir que la no-verdad es condición para la vida: esto significa, desde luego, enfrentarse de modo peligroso a los sentimiento de valor habituales; y una filosofía que osa hacer esto se coloca, ya sólo con ello, más allá del bien y del mal." Nietzche Friedrich. "Más allá del bien y el mal". Y con este frágmento doy inicio a un espacio de reflexión que ha de trascender más allá del bien y el mal y ha de mostrar que no hay límite en el estudio, comprensión e interpretación de cualquier fenómeno, lo importante es que mantengamos siempre un mente calmada llena de tolerancia y esperanza, de la esperanza de que un mundo mejor es posible y hay quienes queremos vivir para luchar por ello. Es preciso comenzar una nueva era, una era introspectiva en cada proceso personal, social, cultural, económico, político, ecológico y de todo orden, para poder encontrar un camino que conduzca a la unidad y la coexistencia.
No es posible que el hombre tenga que pagar con su propia destrucción el precio que justifica la única razón de su existencia: la libre unión y convivencia entre unos y otros. Quizás suene utópico dada las injusticias y deshumanización de la realidad internacional actual, pero quiero vivir para luchar por ello y quiero conocer personas que quieran luchar por ello también. Ya basta de estarnos clasificando, calificando o juzgando, ya basta incluso, de andar heredando dogmas, odios y resentimientos; la importancia universal de los seres humanos es casi inexistente frente al infinito universo; nuestra tierra y vida supremamente pequeñas, hagamos algo productivo con y por ella y salvemos así la supervivencia.
Démosle una oportunidad al futuro de sorprendernos y hagamos del presente una sola voluntad: ¡Por el Humanismo del Siglo XXI! Daniela A. Rodríguez M.
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